Osorno, patria de la leche y tierra de la carne

Su gente es cálida y acogedora, con un clima lluvioso que lo transforma  en el  lugar ideal  para descansar,  para relajarse y disfrutar de la belleza de nuestro sur. Una ciudad privilegiada ya que a  pocos minutos del centro  se puede acceder a innumerables y diversos paisajes naturales: ríos, lagunas,  lagos, mar, volcanes, nieve, aguas termales.

Quién puede contar mejor la historia de Osorno y describir sus encantos  sino una osornina de tomo y lomo, que conoce cada uno de sus rincones y que se declarada enamorada  de esta hermosa ciudad del sur de Chile.

Esta ciudad se ubica a 945.km. de Santiago, es la capital de la provincia del mismo nombre y la segunda más grande de la Región de los Lagos.

Desde sus inicios coloniales esta zona fue considerada como un importante centro agropecuario, destacando el cultivo de trigo, avena, remolacha y raps y la crianza  de ganado para el procesamiento de carne y lácteos, predominando como  producto propio la crianza del “Novillo de Osorno” o el “Cordero Costeño”.

Sin embargo, el turismo y la divulgación de los atractivos que posee también aportan al desarrollo local, aspirando a ser considerada como una ciudad parque.

Ubicada justo en la confluencia de los Ríos Damas y Rahue, que cruzan casi toda la ciudad y que la  transforman  en el escenario perfecto  para la vida al aire libre, el deporte y la vida familiar.

 

Dentro de la ciudad destacan el Parque Chuyaca a orillas del rio Damas, en la entrada principal a la ciudad.  En su interior se encuentra el Parque Pleistocénico, donde es posible apreciar varias esculturas de animales prehistóricos  que alguna vez habitaron esta zona.

Otro parque emblemático es el IV Centenario, también a orillas del Damas,  escenario del tradicional festival campesino, que año a año es organizado por una radio emisora local.

Bordeando el rio Rahue, se encuentra el Parque Bellavista, donde es posible caminar por su rivera, o cruzarlo a través de su enorme puente colgante. Además está el Parque Francke, el Parque Alberto Hott, el Camping Arnoldo Keim y el Camping Olegario Mohr, siendo así una de las ciudades con más  hectáreas  de áreas verdes del país.

 

Comencemos nuestro recorrido en la Plaza de Armas de Osorno, con una gran pileta en el centro que  con su juego de agua y luces le dan vida  y colorido a la noche osornina. A un costado la catedral San Mateo, una joya arquitectónica de  estilo ojival, que luce una imponente torre de 45 metros  de altura y coloridos mosaicos y vitrales con representaciones de figuras religiosas.

En la esquina más concurrida del centro de Osorno,  Eleuterio Ramírez con Manuel Antonio Matta, se levanta la escultura  “Monumento al Toro”, el símbolo de la ciudad y  que representa la fuente tradicional de la economía de la zona.

Muy cerca de allí, a unas tres cuadras, en las calles Francisco Bilbao con Ramón Freire, se encuentra el edificio Bicentenario que tiene la particularidad de tener en la entrada la escultura en tamaño real de una vaca con dos tiernos terneritos, completando de esta forma, una familia bovina completa.

Si continuamos nuestro recorrido por sus calles céntricas, es posible apreciar su rico patrimonio arquitectónico.  En la calle Juan Mackenna  se pueden ver  6 pintorescas y hermosas casas patrimoniales, construidas en madera por los primeros inmigrantes alemanes en pleno siglo XIX y hoy declaradas Monumento Nacional.

La mayoría de los colonos alemanes que llegaron a esta zona, provenían del puerto de Rotemburgo, por lo que este barrio  se conoce con el mismo nombre.

Las estructuras y los revestimientos de estas casas de estilo neoclásico fueron hechas en roble y se utilizó  laurel y alerce para sus pisos, pero lo que realmente llama la atención, son la  cantidad de detalles  tallados en sus corredores,  puertas y ventanas.

Dentro de ellas, hay una que destaca, ubicada en el número 1047 que data del 1884 y cuyo corredor frontal forma parte de la vereda pública.

Otra  muestra de sus bellas construcciones es su antigua estación  de trenes que hoy es utilizada como biblioteca municipal, la Iglesia San Francisco, una de las más antiguas de Chile, el Pueblito Artesanal, el Mercado Municipal recientemente remodelado o el Pueblito Suizo Alemán cuyo estilo arquitectónico es el de un pueblo bávaro-suizo tradicional.

Una construcción emblemática y digna de conocer, es el Fuerte Reina Luisa. A diferencia de lo que  podría pensarse,  se ubica a solo 5 cuadras de la plaza de armas, fue construido en 1793 en la rivera del rio Rahue  para protegerse  de eventuales ataques de piratas o de los  huilliches en pleno desarrollo de la Guerra de Arauco.

Años más tarde, el fuerte Reina Luisa fue destruido, aunque no por un ataque de piratas o indígenas, sino que por un violento terremoto que azotó la zona, manteniéndose en ruinas por casi 100 años.  Su reconstrucción se inició  en  1963 gracias a los aportes de la colonia española residente. Su construcción de 200 metros de longitud, está hecho  de piedra  cancagua, con un perímetro triangular y con 3 baluartes  ubicados estratégicamente en cada una de sus esquinas.

Si de museos se trata,  Osorno tiene varios.  El museo histórico Municipal poseedor de una muestra de objetos pertenecientes a la cultura huilliche que habitaba la zona y a la colonización alemana.

La sala de exposiciones Fuerte Reina Luisa, que expone maquetas en miniaturas y figuras de personajes históricos relacionados con la historia de la ciudad.

Otro imperdible, y a solo 25 km de Osorno por la ruta internacional  215 se encuentra el Auto Museum Moncopulli,  el primer museo en su tipo en Chile y que exhibe orgulloso una muestra de  automóviles  antiguos.

Su gente es cálida y acogedora, con un clima lluvioso que lo transforma  en el  lugar ideal  para descansar,  para relajarse y disfrutar de la belleza de nuestro sur. Una ciudad privilegiada ya que a  pocos minutos del centro  se puede acceder a innumerables y diversos paisajes naturales: ríos, lagunas,  lagos, mar, volcanes, nieve, aguas termales.

Por la  Ruta Internacional 215 se encuentra el Parque Nacional Puyehue, famoso por sus termas  y sus boques centenarios de un inigualable  color verde intenso.  Algunos  km más arriba, las faldas de los volcanes Puyehue y Casablanca, permitiendo disfrutar en el camino de espectaculares saltos de agua y mágicas  lagunas.

En invierno es la época  propicia para seguir subiendo y llegar al centro de Ski Antillanca con alturas que oscilan entre 1040 y 1540 msnm y que posee varias pistas balizadas de diversa dificultad, y con 400 hectáreas aproximadas  de superficie esquiable.

Unos kilómetros más arriba del Centro de Ski, está el mirador del cráter del Raihuén, un volcán inactivo a los pies del Casablanca.

Hacia el sur este, y debido a su gran altura, casi desde cualquier punto de la provincia se puede ver al más grandioso de todos, el volcán Osorno, cuya majestuosidad  atrae a  innumerables turistas cada año.

Su forma cónica de 2652 metros de altitud, su color negruzco en la base  y en la parte superior sus nieves eternas  hipnotizan con su incomparable  belleza, transformándolo en una postal típica de la zona.

Para la pesca y los deportes náuticos están los lagos Llanquihue, el segundo lago más grande de Chile después del General Carrera, el Puyehue en el límite de la provincia de Ranco  y el  Rupanco, que con su forma angosta y alargada, serpentea entre las cumbres del Puntiagudo y el Casablanca.

Si lo prefiere,  hacia el oeste, y en menos de una hora se puede recorrer algunas caletas de pescadores como Pucatrihue o Bahía Mansa o el  balneario de Maicolpué  a escasos 65.km de la ciudad.

Osorno, es una ciudad privilegiada que enamora no solo a aquellos que la hemos conocido desde siempre, sino que también a aquellos que la visitan y se dejan encantar por sus atractivos patrimoniales, sus paisajes exuberantes y su abundante naturaleza.

Ciudad con sabor a campo, donde  la lluvia forma parte de la vida…

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